jueves 22 de enero de 2009

Reconoce tus Virtudes para Ser mas Fuerte


Si sientes que la opinión que tienes de ti misma sube o baja como los platillos de una balanza de acuerdo a cuánto y cómo te afectan las situaciones por las que atraviesas, necesitas fortalecerte interiormente. Para inclinar la balanza a tu favor puedes utilizar dos tácticas complementarias: Quitarle carga al lado problemático, y aumentar el peso de lo que pones en el platillo de lo positivo. Esta técnica apunta a que te ejercites en aumentar el peso de tus aspectos más positivos.

Pasos:

1.- Realiza una lista de las cualidades interesantes, positivas y buenas que observas en ti misma. Es probable que al principio te cueste reconocerlas, ya que estamos más entrenadas para reconocer nuestras fallas y errores.

Haz un esfuerzo por mirarte objetivamente, superar tus pudores y reconocer tus aciertos y virtudes. Ellos son tan verdaderos como tus defectos.

2.- Escribe una segunda lista con las virtudes que aluden las personas de tu entorno cuando hablan sobre ti. Si no recuerdas ninguna de sus menciones, pregúntales.

Esta segunda lista es muy importante, porque solemos minimizar aspectos positivos de nosotras mismas que, sin embargo, son valorados por la gente que nos rodea: familia, amigas/os, compañeras/os de trabajo o estudio.

3.- Arma un tercer listado combinando ambas enumeraciones y ordena tus virtudes colocando al principio aquellas características que consideres más interesantes para tu desarrollo actual.

En cada momento que efectúes estos listados, tus necesidades e intereses podrán modificar el orden de estas cualidades.

4.- Escribe una frase que te describa cabalmente, utilizando los atributos positivos que has reconocido de ti con este ejercicio.

5.- Aprovecha tus virtudes o atributos positivos en tu vida cotidiana y ponlas al servicio de tus proyectos.

Accionar desde lo mejor de ti misma, te dará un fuerte impulso a la acción.

6.- Cuando te enfrentes a situaciones en las que tu autoestima se tambalea, recuerda la frase que has escrito para describirte en base a tus virtudes. Toma su fuerza y sigue adelante sin dudar más de ti, sabiendo quien eres.

IMPORTANTE

Reconocer nuestras virtudes es tan importante y propiciador del desarrollo como aceptar nuestras debilidades o defectos. Seremos sinceras y podremos crecer si utilizamos este conocimiento a nuestro favor para desarrollarnos.

Fuente: http://www.biensimple.com/pages/viewpage.action?pageId=7407434

jueves 15 de enero de 2009

Hacer seguro el mundo para las mujeres: Comenzar por una misma


Si alguna vez vamos a crear seguridad en el mundo externo, primero hemos de crearnos seguridad en nuestro cuerpo. Si cuando nos desvestimos para acostarnos nos miramos en el espejo y nos reprendemos por el tamaño de nuestros pechos o la celulitis, no estamos haciendo nuestro camino; no estamos a salvo con nosotras mismas. Si no podemos crear dentro de nosotras un espacio seguro para nuestro cuerpo, su forma, su volumen, sus funciones naturales y su peso, si siempre estamos menospreciándolo, ¿cómo podemos esperar que otra persona nos cree salud en el exterior? Y aunque alguien lo hiciera, de todos modos continuaríamos llevando dentro a nuestra terrorista interior.

La verdad es que solo podemos cambiarnos a nosotras mismas, no a otra persona ni cosa. Eso es bueno, significa que no es necesario esperar a que otra persona lo haga por nosotras. Una amiga mía le regalo a su hija una camiseta con esta frase: “¿Y si no llega nunca el caballero de brillante armadura?”. ¡Que idea! ¡Qué alivio, en realidad! después de siglos de que nos dijeran que otra persona podía y debía cuidar de nosotras y que de hecho lo haría, ahora tenemos la oportunidad de aprender a cuidar de nosotras mismas, juntas. En la portada del folleto del Boston Women´s Fund dice: “Las personas a quienes hemos estado esperando somos nosotras mismas” ¿No sientes más energía con solo leer eso? Podemos comenzar a salvarnos ya. Podemos comenzar a vivir nuestra vida ya.

Cuando nos cambiamos por dentro permitiéndonos experimentar y reconocer nuestras emociones y heridas por tanto tiempo suprimidas, así como nuestras esperanza y sueños para nosotras, nuestra familia y nuestro planeta, cambian por fuera las condiciones de nuestra vida. El trabajo por los cambios sociales debe ir de la mano con la disposición a sanar dentro de nosotras todos los mensajes interiorizados de culpa, duda y odio por nosotras mismas que llevamos codificados en nuestras células. De otro modo, nuestros actos salen de lugares interiores no sanos y suelen recrear la polarización y el sufrimiento. Ser conducidas por el espíritu significa vivir comunicación con nuestra guía interior. Escucha en silencio ¿Qué necesitas hacer a continuación? Tal vez simplemente estar quieta un rato sea la mejor manera de sanar o ayudar. Quizá no hay nada que necesites hacer en este momento. No hay una sola “manera correcta” de sanar el cuerpo. Lo mismo vale para cualquier otro aspecto de la vida. Cada una debe encontrar su camino sola. Emerson escribió una vez: “La esencia del heroísmo es la confianza en uno mismo”. La confianza en una misma es más que la esencia del heroísmo; es también la base para confiar en nuestra intuición y en la voz sanadora de nuestras células. Discernir los auténticos mensajes de nuestro yo más profundo (y de nuestras células) no es tarea pequeña. En realidad es un trabajo de héroes.

Hace falta valor para aprender a respetarnos a nosotras mismas y respetar nuestro cuerpo, al margen de las heridas recibidas, de nuestro peso actual, de con quién estemos casadas o de cuales sean nuestras preferencias sexuales. La autosanación es proceso muy personal e individual. Requiere un desarme personal, negarse a continuar en guerra con una parte del cuerpo que trata de decir algo. Una de mis pacientes, miembro de Alcohólicos Anónimos, resume bellamente esto: “Cada mañana pido una buena disposición para hacer lo que sea que deba hacer. Y también pido ser enseñable. Ha habido períodos en mi vida en que nadie podía enseñarme nada: yo creía que lo sabía todo. Jamás quiero volver a ser así.”

Comprométete a vivir tus sueños día a día. Ese es el proceso que se requiere para nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro planeta. Y ahora, te deseo que continúes adelante, a echar una siesta, a sentir el sol o la luna en la cara, a disfrutar de una comida lentamente, sabiendo en el fondo que el siguiente paso para sanar y vivir dichos ya está ahí, esperando a que lo escuches, esperando a nacer en el mundo, a través de ti, amada mujer.
Extraído del libro: "Cuerpo de Mujer, sabiduría de mujer". De Christiane Northrup