
Podemos hacerlo de muchas formas, cada una tiene la suya, pero podríamos decir que el primer paso para contactar con la Diosa es una firme disposición interna de hacerlo.
En nuestro interior habita nuestra Divina Madre, se le ha llamado de muchas formas a lo largo de la historia: Isis, Diosa Vach, Kwannon, Isthar, Tara... En algunas doctrinas le llaman Ramio, pero podéis llamarla como os vibre en el corazón.
Algunas de las formas que tenemos para contactar con ella son las siguientes:
La meditación. Primero tenemos que ordenar nuestra mente y nuestros pensamientos, tenemos que hacer un “hueco”, un espacio en los pensamientos, para poder tener accedo a la intuición y a nuestros reales anhelos. Podemos empezar practicando 5 minutos al día recitando un mantra, luego 10, también podemos oír cintas de relajación, intentando centrar nuestra atención en lo que nos dice la grabación. Aprender a relajar el cuerpo a voluntad, es una actividad que lleva su tiempo, no es de la noche a la mañana (en la mayoría de los casos), se requiere perseverancia y paciencia, los resultados irán viniendo poco a poco, aunque creáis que no hacéis -nada-, esta actividad se va cristalizando en los mundos internos, se va asentando, para luego manifestarse en el mundo físico.
La oración. Pedirle a nuestra Divina Madre interna, que nos enseñe, que nos eduque, que nos dé comprensión de nuestras actitudes destructivas, de nuestro ego, y nos ayude a liberarnos de él. Encender alguna velita que represente nuestra divina madre para nosotros, tara, Maria, pedirle de corazón su ayuda.
Autoestima. Trabajarnos el autoestima, leer sobre ello, no ser tan duras con nosotras mismas, el amor empieza por uno mismo, la luz empieza de adentro hacia fuera y no alrevés, intentemos ser comprensivas con nosotras mismas, respetarnos, valorarnos, perdonarnos, permitirnos SER FELICES... Solo así podremos dar amor y comprensión a los demás, (y a su tiempo, sin prisas ni agobios)...
Técnicas de relajación. Practicar Yoga, Tai-chi, Chi-kung, Reiki... Algún arte que nos ayude a conectar con nuestro cuerpo. [Todas estas técnicas son buenas, pero podría recomendar por experiencia propia el Reiki. El Reiki realizado con una maestra o maestro de alto nivel de conciencia, es la mejor vía para contactar con las energias de la Diosa Madre.]
Auto-observacion. Observar continuamente los pensamientos que surgen en nuestra mente: pensamientos masoquistas, autodestructivos, desmoralizantes, es importante abrir un espacio en la mente. En algunos casos puede ser aconsejable analizarlos, pero lo mejor es dejarlos pasar e ignorarlos, para intentar conectar con nuestro Ser Interior.
Hacer ejercicio en la naturaleza. Cuando salgamos a pasear por el monte, intentar hacerlo con mucha atención de lo que ocurre, del momento presente, del canto de los pájaros, del sonido del viento en los árboles, la belleza de paisaje, descalzarnos, sentir el contacto con la Tierra Madre. Aprender a respirar. Concentrarnos en nuestra respiración es una buena forma para aprender a relajarnos y despejar la mente.
Hierbas. Tomar infusiones tranquilizantes si es necesario y sustituir los medicamentos de farmacia siempre que sea posible. Empezar a tomar contacto con la naturaleza, las plantas nos curan, son la forma mas saludable de hacerlo, cuando nos bebemos una infusión, nos bebemos la esencia y la energía de la planta mas pura, si podemos recolectarla nosotras mismas, mucho mejor (si nos sale del corazón es bueno pedirle permiso para nosotras ser conscientes de su importancia y establecer mejor contacto con ella). Las plantas son seres vivos, se dice que todos hemos sido plantas en vidas anteriores.
Remedios vibracionales. Os recomiendo las flores de Bach y las de Saint Germain. Las últimas son esencias de flores del amazonas, por experiencia propia puedo decir que ayudan mucho, incluso más que las de Bach.
Lectura. Leer todo lo relacionado con psicología positiva, eneagrama, autoconocimiento, siempre a vuestro ritmo y dependiendo de vuestras necesidades. La buena lectura es alimento para el alma. Tenéis algunos links para conseguir libros en “enlaces”.
Constelaciones Familiares. Aunque yo no recomiendo todas las terapias por igual a todo el mundo (porque cada una de nosotras somos distintas), considero que las constelaciones familiares son una buena forma de empezar a sanar la relación con nuestra madre, y de entender la dinámica familiar.
Mudras y Mantras. Al meditar podemos utilizar algunos mudras para cerrar nuestro circuito de energía y centrarnos más en el objeto de la meditación, (por ejemplo, el de la paz interior). Y algún mantra para ayudarnos a concentrarnos también viene muy bien, puede ser el OM (sonido universal).
Estas técnicas no son necesarias todas juntas a la vez, pero si es recomendable ir introduciendo en nuestra vida cotidiana alguna de estas actividades, o inclusive inventarnos nosotras mismas nuestros ejercicios de relajación.

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