sábado 28 de enero de 2012

Película: "Las 9 revelaciones"

Interesante película que nos muestra como se mueve la energía en algunas relaciones de pareja. Lo ideal es que la energía fluya en ambas direcciones, y se empoderen los dos, sin que ninguno controle o domine la energía del otro.

Recomiendo ver los cuatro fragmentos a continuación, y sacar nuestras propias conclusiones...










viernes 4 de noviembre de 2011

Como liberarse del Autosabotaje. De Martha Baldwin.


OBSERVAR AL SABOTEADOR INTERIOR.

¿CUÁLES son los mensajes destructivos que ha recibido usted de sus padres? El Análisis Transaccional describe a la «bruja» encarnada en nuestros padres y que normalmente opera en un ámbito ajeno a su consciencia y produce dos tipos de mandatos. La categoría más destructiva de los mensajes van desde «No existas» hasta la enorme exigencia de «Sé perfecto». Menos mortíferos, pero también aniquiladores son los mandatos parentales del tipo de «No seas quien eres» que se complementa con «Sé la persona que deseamos que seas».

Los mensajes de «No existas» se pueden transmitir de una manera informal a través de afirmaciones como «Si no me hubiera quedado embarazada de ti, tu padre y yo no hubiéramos tenido que casarnos». O «Realmente no deseábamos un tercer hijo. Estuve a punto de abortar». «Si no hubiera sido por ti yo hubiera...» o «Tu madre estuvo a punto de morir cuando te dio a luz».

Un niño que escucha este tipo de afirmaciones tiene la impresión de que no ha sido deseado y que sólo ha causado problemas. Se siente rechazado, culpable y no amado. Puede reaccionar intentando ser perfecto para justificar su existencia y compensar a sus padres por el sufrimiento y los problemas que cree causarles. O puede optar por ser un alborotador, asumiendo conductas abiertamente autodestructivas inconscientemente dirigidas a poner en práctica el mensaje recibido de sus padres de «No existas». Tanto la actitud de aspirar a la perfección como la de ser una persona conflictiva crean una prisión de autodestrucción y autosabotaje.

Los mensajes de «No seas quien eres» invitan a un niño a negar los aspectos vitales de su ser. Los mandatos específicos que corresponden a esta categoría incluyen: «No sientas ni expreses tus emociones» , «No tengas el sexo que tienes» (en realidad queríamos un niño), «No pienses» (déjame pensar por ti), «No» (debes ser muy cuidadoso, no hagas nada) y «No te relaciones estrechamente con nadie» (sé siempre mi bebé).

El niño que recibe dichos mensajes puede intentar acoplarse al molde que sus padres han preparado para él. No tiene la menor importancia quién es él en realidad. Se supone que debe ser la persona que sus padres desean que sea. Pero también puede rebelarse y encarnar una versión extrema del comportamiento, precisamente la que sus padres deseaban suprimir. Por ejemplo, una mujer que ha recibido una orden de «No sientas» puede pasar muchos años haciendo una terapia para desbloquear sus emociones y temerosa de desarrollar su propio poder para sanar su vida.

Como estos mandatos destructivos se transmiten y se reciben inconscientemente, las decisiones que el niño toma como respuesta también son inconscientes. Muchos años más tarde aún vivirá basándose en estas tempranas decisiones a menos que haga conscientes esos mensajes destructivos y pueda optar a vivir exactamente como es. Siempre que toma una nueva decisión afronta el desafío de decir no a los modelos habituales de pensamientos, sentimientos y conductas basados en el miedo y en el autosabotaje.



Cuando usted decide hacer conscientes esos mandatos parentales (véase el ejercicio al final de este capítulo), su primera tarea es reconocer, aceptar, expresar y liberar sus sentimientos de ira, tristeza y desesperación como respuesta a los mensajes destructivos. Acaso desee escribir una carta a sus padres (no es necesario que la envíe) dando rienda suelta a sus emociones. Quizá prefiera hablar en voz alta con sus padres como si estuvieran presentes, diciéndoles exactamente lo que siente. La presencia de un terapeuta o de un grupo de apoyo puede ser extremadamente útil en este proceso, pues el niño que hay en usted ha vivido atemorizado por estas destructivas energías de sus padres durante muchos años y puede mostrarse reacio a afrontar estos sentimientos sin una ayuda externa que lo anime a hacerlo.

Además de expresar y liberar estos antiguos y poderosos sentimientos, usted también deseará elegir cómo ha de vivir ahora y en el futuro. El primer paso para detener el autosabotaje es tomar la decisión de vivir y ser lo que en realidad es. Una vez que ha decidido que su vida tiene importancia, que usted merece vivirla plenamente y ser la persona que en realidad es, estará preparado para observar detenidamente cómo actúa el Saboteador que habita en usted. Al descubrir que su objetivo es poner en práctica los mandatos autodestructivos que ha recibido de sus padres, deseará observarlo para comprender cómo utiliza el miedo para crear confusión y desdicha en su vida.

Cree su propia imagen mental sobre el Saboteador. Puede imaginar un personaje de un dibujo animado, su propia versión de la apariencia que puede tener un personaje tan inteligente, tramposo y clandestino. Puede dibujarlo y darle un nombre. Permítase disfrutar del proceso.

Armado con esta imagen de su Saboteador y seguro de cuáles son sus intenciones, está usted preparado para enfrentarse con ese personaje que lo desafía. Su objetivo es poner en evidencia sus actividades subversivas dentro de su mente y producir un cortocircuito en la influencia que tiene sobre sus emociones, su conducta y su salud.

Analicemos juntos ciertos procesos que le enseñarán a reconocerlo y aceptarlo cuando aparece, a burlarse de él, a definir los límites y finalmente transformar su energía destructiva para traer armonía a su vida y establecer objetivos claros. Su meta no es desembarazarse del Saboteador sino domesticarlo y aprovecharse de su energía y creatividad para que deje de ser un enemigo y se transforme en un aliado. Esto se consigue al deshacerse de sus padres y sus mensajes destructivos, al definir sus propias metas y objetivos y hacerse cargo de su vida liberándose del Saboteador. Debe usted aprender a eliminar el autosabotaje momento a momento y paso a paso hasta que el Saboteador ya no posea una fuerza destructiva y se haya convertido en un socio que lo acompaña en el camino hacia sus metas.

EL SABOTEADOR INTERIOR: UN PERFIL.

FUENTE DE ENERGÍA: sentimientos de aislamiento, miedo, dolor y cólera que surgen como respuesta a los mensajes «No seas ...» y «No seas quien eres». Estos mensajes se transmiten generalmente en la infancia de una manera inconsciente a través de los patrones energéticos destructivos y no reconocidos de los padres.

MISIÓN: Eliminarlo para que no amenace a ese niño enfadado y neurótico que forma parte de sus padres. Es preciso hacerlo de un modo sutil, y a veces también de un modo evidente, con el fin de que usted advierta que se trata de una idea e iniciativa propias.

MÉTODOS OPERATIVOS: cínico, crítico, avasallador, inspira temor y genera pensamientos inquietantes que minan la confianza en uno mismo. Rebelde, ofrece sugerencias negativas calculadas para vencerlo y mantenerlo apartado de sus objetivos. Comentarios astutos y falsos dirigidos a confundirlo y anular su capacidad de discernimiento.

TÁCTICA: se aprovecha de las épocas de tensión para lanzar poderosos ataques que minan la confianza que usted tiene en sí mismo, su integridad y su compromiso con la vida. Se pone en movimiento cuando usted empieza a cosechar éxitos o a disfrutar de la vida. Se torna muy activo cuando usted comienza a realizar cambios positivos en su vida. Detesta los terapeutas o los libros que lo ponen en evidencia. Redoblará sus esfuerzos por controlar su vida cuando usted empiece a reconocer su actividad, y para hacerlo se comportará de un modo aún más inteligente y sutil.

DISFRACES Y CLAVES: Puede parecer que apoya sus objetivos, pero en realidad se muestra crítico e inflexible alentándolo a rebelarse y debilitando su voluntad. Acaso lo haga sonreír cuando usted realmente se siente triste o enfadado, lo obligue a decir «no» cuando usted desea decir «sí», o viceversa, o lo empuje a reírse socarronamente de algo que no le parece gracioso.

RASGOS DE PERSONALIDAD: astuto, taimado, inteligente, subversivo, reservado, brillante, convincente y persistente. Aprende con mucha facilidad y convierte las ideas y los principios positivos en algo contraproducente y autodestructivo. Por ejemplo: «Abandónate y confía en Dios» se transforma en «Toma asiento y no hagas nada».


EJERCICIO

Tomar consciencia de los mandatos parentales.

FORMÚLENSE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS. SERÁ DE GRAN UTILIDAD APUNTAR LAS RESPUESTAS.

1. ¿Cuánto tiempo espera vivir? (Si cree que morirá siendo relativamente joven, pregúntese de dónde ha sacado semejante idea.)

2. ¿Cómo cree que morirá? (Si cree que sufrirá una terrible enfermedad o morirá en un trágico accidente, piense de dónde ha sacado esa idea.)

3. ¿Cuál es su sueño ideal? ¿Ve la posibilidad de conseguirlo? En caso de no considerar esta posibilidad, ¿por qué piensa que no puede tener lo que desea?

4. ¿Quién le puso su nombre y cuál es el significado? ¿Qué cree usted que ese nombre le otorga? ¿Le gusta su nombre?

5. ¿Cuáles son las historias que ha escuchado sobre el embarazo de su madre y su nacimiento? ¿Qué mensajes relacionados con su vida ha deducido de dichas historias?

6. ¿Qué le han contado de su infancia? ¿Qué mensajes ha deducido a través de esas historias?

7. ¿Cuál era su cuento preferido en la infancia? ¿Cómo se ha reflejado ese cuento en su vida?

8. ¿Cuáles son algunos de sus recuerdos infantiles más vívidos? Retorne a esas experiencias y experimente lo mismo que sintió entonces. ¿Qué conclusiones ha extraído de esas experiencias que hayan sido decisivas para su vida? ¿Qué decisiones ha tomado como resultado de dichas experiencias? ¿Desea modificar algunas de esas conclusiones y decisiones?

9. ¿Qué predicciones hicieron sus padres acerca de su futuro? ¿Qué sintió usted respecto de ellas? ¿Qué ha decidido usted en respuesta a dichas predicciones?

10. ¿Cómo reaccionaron sus padres frente a los éxitos, intereses y actividades de su infancia? ¿Lo animaban a probar cosas nuevas y a descubrir sus propios intereses? ¿Se esperaba de usted que colmara las expectativas que ellos no habían realizado?

11. ¿Cuáles eran las reglas en su familia en relación con expresar los sentimientos (en especial la ira y la tristeza)? ¿Cómo se adaptaba usted a dichas expectativas?

12. ¿Lo animaban a pensar por sí mismo? ¿Confiaban sus padres en su capacidad para cuidarse de sí mismo con responsabilidad?

13. ¿Qué le enseñaron en relación con asumir riesgos e intentar nuevas posibilidades? ¿Cómo respondió usted?

14. ¿Le resulta difícil recordar los aspectos positivos o negativos de sus padres y de sus experiencias infantiles? Si observa la película completa de sus experiencias infantiles, ¿qué es lo que le produce temor?

HAGA UNA LISTA CON LOS MENSAJES DE SUS PADRES QUE HA HECHO CONSCIENTES.
MENSAJES CONSTRUCTIVOS Y POSITIVOS.
MENSAJES DESTRUCTIVOS Y NEGATIVOS.
¿CUÁL FUE SU DECISIÓN EN RESPUESTA A DICHOS MENSAJES?
DECISIONES POTENCIADORAS.
DECISIONES DE AUTOSABOTAJE.
¿CÓMO DESEARÍA CAMBIAR SUS DECISIONES DE AUTOSABOTAJE EN LA ACTUALIDAD?
¿CÓMO SE SIENTE EN RELACIÓN CON LO QUE HA DESCUBIERTO?

Escriba una carta a cada uno de sus padres expresando sus sentimientos con la mayor sinceridad. No los ataque, dígales lo que siente y de qué forma le han afectado los mensajes que ha recibido de ellos. Luego puede decidir si desea compartir esas cartas con ellos. Escriba una carta a su Niño Interior. Exprese su comprensión y su compasión por esta parte central de su ser. Dígale a su Niño Interior que lo educará con amor ahora y en el futuro.

Imagine que abraza cálida y afectuosamente a su Niño Interior. Escuche lo que desea compartir con usted. Permítale que le escriba si desea hacerlo. Asegúrele que usted será una presencia fiable y enriquecedora en su vida. Llévelo amablemente hacia el interior de usted mismo y manténgalo cerca de su corazón.

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Después de terminar estos ejercicios, podría ayudarte también leer este artículo publicado en el Blog de Ileana Medina.

domingo 30 de octubre de 2011

Chupa y calla


Por Laura Martínez.
Extraído del Blog: Femenino y Plural

Como me alegro de que Martín nunca haya tenido un tapón para la expresión de emociones como el que muestra la imagen. Dicen que es más fácil criar a los niños con uno, pero me consta que es mucho más difícil vivir si lo has tenido en tu infancia.

Yo soy el vivo ejemplo de esto. Cada vez que me encuentro en una situación dónde tengo que hacerme valer, ser firme, poner límites y mantenerme en mi sitio y por lo que sea no lo consigo (generalmente miedo al rechazo) suelo estar al día siguiente con dolor de garganta o afonía. ¿Habrá alguna relación con el chupete?

Cuando el niño pide brazos o presencia materna (necesidades básicas), o cuando expresa cualquier tipo de incomodidad o dolor a través de la única herramienta de la que dispone para manifestárnoslo "el llanto" y recibe como respuesta un "no llores acompañado de un trozo de goma en la boca", el mensaje que recibe es: LO QUE TÚ NECESITAS NO IMPORTA.

Así aprendemos a desconectarnos de nuestras necesidades, a ponernos en último lugar, a no hacernos valer en situaciones que nos violentan o nos humillan (que se dan muchísimo dentro de este sistema patriarcal y jerarquizado).

Así aprendemos a obedecer al maestro, a no rechistar, ni discutir aunque nos parezca absurdo lo que dice el jefe, el profesor, el cliente, el funcionario, el político...

Así aprendemos a callarnos y aguantar, en lugar de pedir y reivindicar. En lugar de decir NO al abuso de poder, a los trabajos absurdos y sin sentido a cambio de dinero, a las necesidades impuestas, a separarnos de nuestros hijos a los cuatro meses para hacer trabajos que no tienen nada que ver con nuestra esencia, a que nos impongan parir como, donde, cuando y con quién otro decide.

Así aprendimos a ser espectadores pasivos ante la caja tonta que nos adoctrinó en los valores que quiso el gobierno de turno. Así aprendimos a tragar sin reaccionar.

Así se fabrica gente que no denuncia ni grita, que no sale a la calle a mostrar su inconformismo en época de cambios sociales. Así vivimos rodeados de personas que se creen insignificantes, desconocedores de su ilimitado potencial y su gran fuerza. Así empieza la adicción a la aprobación del otro y el miedo de perder la poca libertad que nos permitimos.

Ese miedo es real, es un miedo que quedó preso en el cerebro de un bebé, es una conexión neuronal en la que estamos atrapados porque se hizo en un cerebro sin madurar, sin más posibilidades, sin capacidad de gestión emocional. Cuando el miedo nos atrapa, nos sentimos paralizados, impotentes y se activan los mecanismos de supervivencia. Comienza a regir el cerebro reptil que sólo permite tres reacciones: bloqueo, huida o parálisis.

Ahora tenemos poder, somos adultos y tenemos muchas más neuronas, podemos conexionarlas de otro modo, podemos gestionar nuestro miedo...hemos madurado. A veces, seguimos dejando que aquello que se grabó en la etapa primal se apodere de nuestras vidas y nos paralice, bajo la creencia subyacente de que no valemos, de que no somos importantes.

La gran noticia es que nuestro cerebro es plástico, podemos cambiar, podemos reinventarnos, podemos ser y vivir como decidamos. En la era de la conciencia. Los genes se transforman contigo y las neuronas se regeneran.

También puede interesarte el artículo de "El chupete por Ileana Medina"

sábado 29 de octubre de 2011

Libro: Egoísmo Sano


El egoísmo sano consiste en respetar las propias necesidades y sentimientos aunque los demás no lo hagan. Sobre todo si los demás no lo hacen.” Rachale y Richard Heller.

Si deseas desesperadamente ser valorada y apreciada, a menudo sintiendo que no tienes resultados; si ofreces afecto, consideración y cuidados esperando recibir lo mismo a cambio, pero pocas veces lo consigues... Es hora de que pongas en práctica el egoísmo sano. Aprender a respetar los propios sentimientos, preferencias y deseos, dejar de ser gobernada por las opiniones y demandas de los demás; decir “no” cuando es necesario sin sentirse culpable.

Cuando tú elijas, de forma gradual o radical, dejarás de negarte a ti misma... y recuperarás la dicha, la libertad, y tu bienestar interior.

miércoles 26 de octubre de 2011

El Síndrome de Peter Pan: los Hombres que nunca crecen.



No es una cuestión de edad. Existen ejemplares de 30, 40, 50, 60 años y los hay que mueren siendo Peter Pan, a pesar de la infatigable inversión que dedican a soslayar la vejez. El psicólogo norteamericano Dan Kiley denominó como Síndrome de Peter Pan al conjunto de rasgos que tiene aquella persona que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para empezar a ser padre. El hombre/niño que se resiste a crecer es incapaz de cuidar y proteger a nadie así como de intercambiar papeles igualitariamente en el contexto de una pareja. Exhibe un desfase patológico entre su edad cronológica y su madurez afectiva. Hombres que presumen de joviales, simpáticos, alma de las fiestas, deportistas, aplicados seductores de jovencitas a edades notoriamente inadecuadas, con frecuencia no son más que "peter panes" afectivamente inmaduros y promotores de mucha desdicha en las relaciones de pareja. Se trata de hombres que no han aprendido la diferencia entre haber crecido y ser adultos.

Resistirse a adquirir las responsabilidades que conlleva entrar en la etapa adulta, además de producir desequilibrios personales, puede derivar en serios problemas a la hora de que una relación de pareja funcione. Compartir un proyecto de vida en común con alguien que es incapaz de sacrificar o apartar los placeres de la juventud para poner todo lo que tiene para conseguir unas metas, no siempre fáciles, pero necesarias, a parte de producir insatisfacción, acaba convirtiéndose en un lastre a la hora de luchar por conseguir esos objetivos.

Ante la imposibilidad de encontrar la fuente de la eterna adolescencia, parte de los hombres de la sociedad actual han optado por anclarse en una juventud que si bien no es física, sí les garantiza la psicológica y la comodidad de afrontar el día a día sin ir más allá, una especie de Carpe Diem cuya problemática aumenta proporcionalmente con la edad física del individuo.

http://www.portalcantabria.es/Psicologia/54.php

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"Son hombres que te prometen el paraíso y de la noche a la mañana, desaparecen: nunca están listos para comprometerse. Aquí, algunas claves para detectarlos."


Por Alejandro Gorenstein

Las que lo padecieron alguna vez juran que es una enfermedad, pero los especialistas coinciden en que se trata de un síndrome que sufren aquellas personas que se resisten a madurar y a tomar compromisos. Los "Peter Pan" son adultos pero parecen niños, tienen actitudes de adolescentes y una enorme dificultad para hacer y sostener un proyecto afectivo, ya que para ello deberían renunciar a su libertad y a los placeres de la juventud como, por ejemplo, la falta de compromiso.

Aunque quieras matar a uno de estos ejemplares que te juran felicidad eterna (¡y son creíbles!) esta característica esconde personas muy inseguras para hacerse cargo de sí mismas (¡y del otro!) y con el transcurso del tiempo -si bien obtuvieron logros a nivel laboral o social- cargan con la insatisfacción de haber acumulado muchas relaciones afectivas malogradas que los abandonaron a la soledad.

¿Quiénes lo padecen?

Son hombres de 30 a 50 años que se la pasan encarando relaciones, pero nunca llegan a concretar una formal ni se plantean la posibilidad de formar una familia. Son muy atractivos, sensuales, divertidos, seducen a todo el mundo y se ocupan mucho de su aspecto exterior. Viven de los touch and go, es común que estén saliendo con más de una persona a la vez. Son aquellos grandes solterones que se quedaron solos no porque le hayan faltado oportunidades, sino por la inmadurez para afrontar esos vínculos amorosos.

Para ellos, el crecimiento pasa por lo económico y se aferran a esto como su único espacio para lograr grandes cosas. Una relación implica ciertas renuncias y ellos no están dispuestos a renunciar a nada. Tienen capacidad para muchas cosas, pero no para sostener una pareja. Dejan escapar personas que podrían haber sido muy interesantes en sus vidas.

¿Cómo actúan?

Estos hombres disfrutan del período de seducción. Pero cuando existe la mínima posibilidad de establecer un compromiso afectivo huyen sin dar explicaciones.

Pueden ser mentirosos y manipuladores para lograr lo que quieren. Al principio se muestran como los mejores amantes, pero la realidad tiene poco que ver con el discurso. Les encanta poner distancia porque comprometerse implica una amenaza.

La mayoría de las veces, ellas se sienten desconcertadas y descolocadas cuando, por ejemplo, ellos les manifiestan lo bien que la pasaron una noche, pero desaparecen por días y semanas. Los Peter Pan están orgullosos de su vida solitaria y muchos llegan hasta descalificar a los hombres que se comprometen: "Vos sos un pollerudo o tu novia te tiene manejado", son los típicos comentarios que les hacen a sus amigos.

¿Dónde encontrarlos?

Boliches, gimnasios, clubes, el ámbito laboral y hasta el chat son los lugares predilectos a los que recurren a la hora de conquistar a sus presas. Su vida social es muy desplegada y suelen tener muchos contactos. El tener muchas chicas disponibles a su alrededor les impide detectar que les está faltando la mujer, la principal, la compañera fiel de todos los días.

Se relacionan mejor con personas más jóvenes que ellos porque, en general, no les reclaman a corto plazo una relación estable y un proyecto familiar. Sólo quieren relacionarse con el otro desde el placer, huyen del sufrimiento y la mínima responsabilidad.

Sin embargo, algunos –los menos– se vuelven adictos al trabajo y no tienen tiempo para relacionarse con el sexo opuesto y ese agotamiento laboral les impide la posibilidad de tener sexo.

¿Por qué le temen al compromiso?

No se trata de un trastorno fóbico, sino de la falta de madurez para afrontar nuevos desafíos. Para entender este fenómeno hay que pensar en los comportamientos de los niños, que a su edad no pueden comprometerse en las relaciones.

Las mujeres de 30 y pico se están encontrando con muchos de estos hombres que son inconquistables, porque no quieren, ni pueden comprometerse. Siempre sienten que ellos no las merecen. Llega un momento –algunos más jóvenes y otros recién a los 60 o 70 años– en el que se dan cuenta de que por haber privilegiado los placeres de la libertad se sienten vacíos. En ese momento se puede producir un quiebre. Algunos caen en depresión y recurren a la ayuda terapeútica para reafirmar su personalidad y los objetivos de su vida.

http://www.revistaohlala.com/1036775

domingo 23 de octubre de 2011

¿Y el Dinero? El único Dios Verdadero

Extraído del blog de Angelorum


El dinero es considerado el denominador común para establecer el valor de las cosas. Aunque muchos afirmen que la familia o la alegría no se pueden comprar, la verdad es que día a día vendemos nuestras energías, nuestro tiempo y nuestra felicidad a cambio de dinero. Cuando pensamos en dónde ir de vacaciones, es obligatorio considerar los gastos que nos reportará el viaje. Al elegir qué estudiar y dónde hacerlo, debemos considerar cuidadosamente los costos. Cada cosa que queremos lograr, implica inevitablemente un intercambio de dinero.

De esta forma no es el más virtuoso, destacado, ni capaz, el que obtiene más éxito, más reconocimiento o más beneficios en la vida, sino el que tiene más dinero. Por ende, es natural que esto haya hecho pensar a muchas personas que no importan las preferencias personales, los valores, ni las opiniones, sino que lo más importante en la vida es obtener dinero. Y una vez que obtengamos dinero, podremos hacer lo que queramos.

También era de esperarse que una sociedad fundada en esas creencias empiece a generar en los indivíduos menos afortunados cierto sentimiento de antipatía y animosidad contra los más acaudalados. Y es que si bien puede molestar a algunos, es aceptable entre las personas que alguien capaz y habilidoso tenga más cosas que el resto. Sin embargo, día a día se demuestra una realidad diferente. Se puede observar a personas muy acaudaladas pero de pocas luces, escasos principios y nulas capacidades, pero que aún así pueden aspirar a una vida sin preocupaciones por el sólo hecho de tener dinero.

Esa antipatía puede crecer aún más cuando las personas se hacen conscientes de que tampoco las oportunidades para intentar obtener dinero son iguales para todos. La educación diferenciada puede ser una de las primeras demostraciones de que la brecha entre quienes tienen dinero y quienes no es algo más que el resultado de nuestras decisiones de vida. La diferencia en la calidad de la salud pública y la privada, vivida día a día en las interminables filas de espera hora tras hora, nos demuestra que la igualdad no existe.

Lo más irónico de esto, lo que hasta puede llegar a dar risa, es que el común denominador establecido por la sociedad humana es precisamente el recurso que menos oportunidades igualitarias nos entrega. El dinero sólo puede favorecer a los que quieren conseguir dinero. Esa última frase es importante. ¿Pero qué pasa si un indivíduo no está interesado en ganar dinero? ¿Y si se quiere dedicar al arte, irse a vivir al campo o recorrer el mundo? Pues terminará siendo pobre. ¿Y qué pasa si otro indivíduo tiene las capacidades para estudiar medicina, pero debe empezar a trabajar a los dieciocho años para mantener su hogar ? Pues terminará siendo pobre.


¿Acaso no hay en esto algo que nos huele mal...?

Pero las cosas van más allá. Según dicen las teorías económicas, cuando cada persona lucha por su propio bienestar, se logra el bienestar común. De esa forma, mientras más egoísta sea yo, más bien me debería ir. Y la lucha de cada persona se manifiesta en la competitividad. Se trata de ser mejor que el compañero de al lado, se trata de vender más, de hacer mejores negocios, de escalar lo más alto posible.

Y esto es como un espiral que nos arrastra a todos. Permítaseme poner un ejemplo:

Imaginemos que yo creo una empresa pequeña. Esta empresa debe tratar de ganar clientes, lo que posiblemente implique ganarse la clientela de las otras empresas del lugar. Hasta aquí vamos bien, esto es de lo más natural. Sin embargo, si llegara otra empresa más grande , una multinacional digamos, con una oferta más atrayente, yo tendría dos opciones: crecer o dejarme abatir y vender o cerrar mi empresa. Si quiero crecer, deberé presentar ua mejor oferta. Y si no puedo producir artefactos más baratos, deberé reducir los costos. Posiblemente reducir los costos implique conseguir materias primas de calidad inferior y pagar menos a mis empleados. Y aunque yo no quiera tener una empresa grande y competitiva, deberé hacerlo para poder sobrevivir. Y de pronto puede que me encuentre con que estoy en medio de una batalla económica por atraer clientes y por mantener los que tengo. Y puede que en mi necesidad de mantener mi empresa y mis utilidades necesite expandirme a otros lugares donde hay otras empresas pequeñas que tampoco tienen afán de crecer, me instale allí con precios más atractivos que las que ellas ofrecen, compita con ellas hasta hacerlas desaparecer... y zás! De pronto me he convertido precisamente en lo que no quería ser.


Si nos ponemos a pensar un poco nos daremos cuenta de que la igualdad y el progreso de la sociedad no es el objetivo de este tipo de economía. El objetivo de cada miembro de la sociedad es crecer y crecer hasta no poder más o hasta que otro miembro lo supere. Y la única forma de medir el crecimento que se acepta es la cantidad de utilidades anuales.

Producto de esto es natural que tengamos una sociedad de gente cada vez más encerrada en su metro cuadrado. ¿Cómo te vas a hacer amigos, si después deberás competir contra ellos? No te conviene que te conozcan, ni tampoco lo querrán ellos. Por eso pueden asaltar a unapersona en una calle a vista y paciencia de todos los transehúntes y nadie se dentendrá a ayudar. Por eso hay cada vez más personas que miran con desconfianza a los demás, y otros que tienen una sonrisa que es más una máscara que un gesto sincero. El mensaje de nuestra sociedad es claro: estás solo, y tú debes velar sólo por tu pellejo. ¿Y quién ha implantado esa forma de pensar? Nuestra querida Economía de Mercado.

Y lo mas irónico de esto, como ya decía, es el dinero. Porque nos movemos en función del dinero. Nos desempeñamos siguiendo religiosamente las leyes de mercado como si fueran los diez mandamientos. Entregamos nuestra vida, nuestro sudor y hasta nuestra alma por el dinero.Dinero que no existe más allá de los archivos de los computadores, para quien no sepa. Porque desde hace tiempo que las monedas dejaron de ser de oro para ser de cobre, bronce y metales menos nobles pero más baratos, y poco debe quedar para que las hagan de plástico, pues gracias a las tarjetas de crédito podemos darnos cuenta de que en esa dirección vamos. Y hace tiempo también que todas las cantidades registradas en los libros contables dejaron de existir en forma de billetes y monedas. Ahora nos manejamos por números guardados en algún computador. Y ese dinero nos dice si valemos la pena o no, si somos alguien o sólo un estorbo. Ese dinero nos dice cómo debemos programar nuestra vida, qué expectativas tener, qué objetivos perseguir. Ese dinero nos enseña qué es lo más importante.

Estimados lectores, pido que se unan a mí, coloquémonos de rodillas y rindamos un acto de adoración a nuestro Dios Supremo: Su Santidad El Dinero.


De la ilusión del dinero

Extraído del blog de Angerolum.


Supongamos un sistema económico donde haya un sueldo único para todas las personas, sin importar su trabajo. Un monto suficiente para que cada indivíduo pueda vivir en forma holgada y sin carencias. 'Pero eso es ridículo', saltará diciendo alguien, '¿Cómo un doctor va a ganar lo mismo que la persona que barre las calles? Eso no sería justo porque todos no somos iguales'.

En eso último estoy más que seguro que muchos estarán de acuerdo: todos no somos iguales. Pero,¿alguien me podría explicar de qué manera seríamos todos iguales si recibiéramos la misma cantidad de dinero, sin importar nuestra profesión u oficio? Como lo veo yo, a menos de que alguien nos obligue a vestirnos, pensar, comer y actuar de la misma forma, no podríamos ser iguales. Pero es curioso notar que quienes esgrimen ese argumento de que no somos iguales están reconociendo inconscientemente que lo que distingue a las personas es el dinero que poseen. Preocupante, creo yo, que alguien te sonría o te frunza el ceño en función de la solvencia económica de tu chequera. ¿Y dónde quedan los esfuerzos, los sacrificios, los estudios, los valores?

Eso sí, el tener una cantidad de dinero única para cada persona nos haría económicamente iguales, o con la misma solvencia económica o como se diga, debe haber algun término financiero más adecuado para decirlo, pero lo desconozco.

Pero sigamos imaginando.

Cada persona tendría asignada una misma cantidad de dinero mensual, sin importar el trabajo que realice. Ese mismo monto se les entregaría a las personas cuando estén estudiando y hayan pasado la mayoría de edad. Además, la educación y la salud serían gratis para todos, y de la misma calidad en todas partes (no se burlen, dije: "supongamos"; no lo olviden). Posiblemente se le asigne un monto extra a las familias con niños, o en otros casos especiales. En nuestra sociedad los colegios y hospitales que cobran más carossus servicios son los que entregan mejor calidad en los mismos, y sus clientes son la gente con más solvencia económica. Si todos llegáramos a tener la misma solvencia, no se podría aspirar a un estrato más pudiente, pues este no existiría.

Entonces el dinero pasaría de ser la variable que mide el éxito de una persona a ser una constante. Un número fijo, como el 3,14 del PI. Por lo tanto, podría sacarse de la ecuación de la vida diaria. Entonces un adolescente que estuviera a punto de terminar los estudios obligatorios ya no tendría que pensar en si deberá trabajar o si podrá ir a la universidad. Si desea buscar un trabajo, por muy sencillo que sea, ganará el mismo dinero que quien desee pasar cuatro o más años extra estudiando. Eso significa que ya nadie iría a la universidad sólo por salir de la pobreza, y no estudiaría una carrera que no le guste. Tampoco nadie tendría que verse forzado a trabajar por falta de dinero. Y como el monto de dinero sería parejo para todos, ya no habría motivo para que quien trabaje recogiendo la basura se sienta menos ante un abogado o un profesor. Y nadie se vería obligado por la necesidad a permanecer en un trabajo que no le gusta o que le ha empezado a aburrir.

Si el dinero se convierte en una constante, entonces ya nadie podría tener el ganar dinero como motivación. ¿Y qué pasaría ahora? Mucha gente vive toda su vida pensando en ahorrar lo suficiente para su vejez, para sus hijos, para comprarse una casa, un auto, para mejorar su status, salir de las deudas, etc. Pero en un sistema donde el dinero no puede variar, ya no sería necesario pasarse la vida luchando por el dinero. ¿Y qué haremos entonces? Necesariamente las personas empezarían a pensar en qué les gustaría hacer. Como sería necesario estar trabajando o estudiando para recibir el dinero asignado, cada persona podría plantearse libremente la interrogante de qué le quiere ser. ¿Quieres ser biólogo? Pues vé y estúdialo. ¿Quieres ser bombero? Pues inscríbete. ¿Quieres ir a mochilear por el mundo? Pues puedes trabajar en pequeños oficios (no olvidemos que el dinero es el mismo para todos), juntar un poco e irte de viaje. ¿Quieres pilotear aviones? Puedes tomar el curso (no olvides que también te pagan mientras estudias) .

¿Y eso nos haría iguales a todos? Nada más lejos de la verdad. Aunque todos tendríamos las mismas oportunidades, no todos tenemos las mismas capacidades. Aunque todss podamos ir a la universidad, no todos tenemos el coeficiente intelectual para ser matemáticos, la vocación para ser profesores o la aptitud para ser artistas. Seguirían habiendo personas más exitosas que otras, muchos tomarían decisiones equivocadas y fracasarían. Mucha gente despilfarraría su dinero y otros lo ahorrarían con pruedencia. Unos harían grandes avances y otros tendrían una vida de bajo perfil.

La gran diferencia estriba en que el dinero ya no sería la motivación, la alegría ni la condena de nadie. ¿Acaso eso le quitaría valor a nuestro trabajo? Al contrario. Por primera vez en la vida nuestro trabajo tendría verdadero valor. Podríamos trabajar en lo que prefiriéramos (siempre y cuando queden vacantes) sin preocuparnos de si a fin de mes tendremos para comprar comida, o de si nos alcanzará para comprar los medicamentos que necesitemos. Se podrían hacer cosas porque nos gusta, o por entregarle algo a la humanidad, por el deseo de descubrir o simplemente por satisfacción personal.

¿O acaso no te has dado cuenta de que el único objetivo de hacer cosas es ganar dinero? En este nuevo mundo los laboratorios fabricarían medicinas con el bojetivo de que las personas se mejoren, y no con el de hacerse ricos. El abogado lucharía por los derechos de su defendido, no por el monto de dinero que le podrían pagar si gana. Nadie tendría que vender su cuerpo por necesidad. Nadie tendría que asaltar ni cometer robos por necesidad. ¿Puedes imaginarte más cosas? Apuesto a que sí.

¿Cuántas peleas familiares, cuánta amargura, cuánto odio, cuanta insatisfacción se podrían eliminar de este planeta si el dinero dejara de tener el poder que le hemos entregado? Vamos, piensa más, tú puedes. Si la gente ya no fabricara cosas por ganar dinero, tampoco nos arrojarían una avalancha de publicidad para que coompremos cosas que no necesitamos. Nadie vendería comida chatarra hecha con ingredientes de mala calidad porque son más baratos, ¡porque los términos caro y barato ya no existirían! Tampoco tendrías que abandonar a tu perra o tu gata porque quedó preñada y no te alcanza el dinero para comprarle más alimento. Y nadie pensaría en talar más bosques nativos para poder tener más espacio para aumentar sus utilidades.

¿Acaso habría alguien que llevara diez años sabiendo que debe operarse un tumor, pero no lo haya hecho porque no ha podido reunir dinero? ¿Acaso alguna compañía de discos se intentaría aprovechar de los artistas para ganar más dinero? ¿Acaso tendrías que hacer cuatro horas extraordinarias todos los días para que te paguen más? ¿Acaso valdría la pena levantarse seis días a la semana para ir a trabajar y quedar rendido?

Las consecuencias de reducir al dinero a un factor común serían inmensas. El trabajo poco a poco pasaría de ser una actividad necesaria a ser una satisfacción. Y si no se trabaja para acumular dinero, ¿entonces para qué? Puede ser para cooperar con la comunidad, para investigar, para ayudar a la sociedad, para conocer cosas nuevas... ¿Te das cuenta de cómo el móvil de casi toda actividad humana giraría en ciento ochenta grados?

Hubo una época en la historia humana en donde el dinero fue necesario para poder controlar el consumo de los escasos recursos. Pero ese tiempo hace mucho que se terminó. Poseemos la tecnología necesaria para generar energía limpia y abudante. Energía que sería muy barata, y por eso mismo no se genera ahora porque sería demasiado barata. Existen diseños para crear autos que no dependan del combustible derivado del petróleo, pero las mismas compañías que venden petróleo son las dueñas. Existen los avances necesarios para que podamos vivir bien y sin grandes esfuerzos ni dañar el planeta.

Tal vez todo lo que he dicho sólo sea una ilusión. Pero también lo es el dinero. ¿O no...?

La moda se hace mayor


22/11/2011. Los cánones estéticos están cambiando, incluso en la red. Mujeres de más de 65 años reivindican su derecho a ser referentes de estilo.

Algo está cambiando en la industria de la moda. Cada vez más mujeres se están liberando de encorsetamientos sociales arcaicos como la edad. La presencia de la modelo británica Daphne Selfe sobre la pasarela de la Semana de la Moda de Londres en 1998 marcó el pistoletazo de salida de una nueva tendencia que celebra la belleza y el estilo de musas mayores de 65 años. «No tuve mi primera gran oportunidad en la industria hasta que cumplí los 70», confiesa Selfe. «Cuando me llamó mi agente para desfilar, me quedé atónita. Ahora hay muchas otras modelos mayores, e incluso una agencia especializada», explica. En el año 2000 vimos a la legendaria Carmen Dell’Orefice desfilando para John Galliano. Tenía entonces 69 años. Apenas dos años después volvió a pisar la pasarela de París en el primer desfile de Jean Paul Gaultier para la maison Hermès. Como ella, la pasada temporada otoño-invierno 2010/11, la danesa Gitte Lee se convirtió en el centro de todas las miradas al protagonizar la campaña de Céline con 75 años. «El estilo no tiene edad», asegura la veterana modelo.

Este otoño, a sus 90 años, otra mujer se ha convertido en la última musa de la moda y de la cultura popular norteamericana: Iris Apfel. «Soy una starlet geriátrica, querida», le contó a Ruth La Ferla de The New York Times. «De la noche a la mañana me he convertido en lo más. Tengo hasta un club de fans». En 2007, Iris posó ante el objetivo de Bruce Weber para Vogue Italia. Ahora, convertida en la protagonista del último documental de Albert Maysles –realizador de la cinta de culto Grey Gardens (1975)–, Apfel fue también la invitada de honor de la fiesta que celebraron el pasado 13 de septiembre, durante la Semana de la Moda de Nueva York, dos anfitriones de excepción: la bloguera de 15 años Tavi Gevinson –editora de la revista online Rookie Magazine (rookiemag.com)– y el fotógrafo de street-style Ari Seth Cohen, fundador del blog Advancedstyle.com, una página web con fotos de octogenarias anónimas con estilo. «Hace tres años me mudé a la Gran Manzana y allí descubrí a mujeres independientes, elegantes e inconformistas, que cambiaron mi visión de la edad», confiesa Cohen en una entrevista en exclusiva para S Moda. «Para ellas, la moda es una forma de expresión, que no está sujeta a las tendencias, sino a su personalidad. Son mujeres activas, con experiencia, que conocen muy bien su cuerpo y saben qué les favorece. No sienten la necesidad de impresionar a nadie. Se visten solo para ellas».

«Hace tiempo que defiendo que las mujeres no tienen edad… o, por lo menos, no una edad definida por la biología», nos cuenta Roberto Verino. «Hay mujeres con más de 60 años capaces de mostrar su estilo de una manera que transmite sorpresa, emoción y seducción. La gente joven reconoce en ellas una actitud ante la vida que admiran. Su determinación es sentirse guapas y no renunciar a ser libres», dice el diseñador gallego. «La moda es una catarsis en muchos sentidos», cree también Iris Apfel. Para la jovencísima Tavi Gevinson, los retratos de Ari hablan de aceptar la vejez no solo a nivel personal, sino también cultural. «John Waters afirma que el único modo de rebelarse hoy a través de la moda es combatir la frenética actitud antienvejecimiento que prevalece en las revistas y en la cultura de la fama actual», publicó la precoz editora en un post a principios de septiembre. Para Gevinson, las imágenes del blog AdvancedStyle.com son la mejor inspiración. «Recomiendo echarle un vistazo», añade. Esta fascinación intergeneracional explica el auge actual del vintage entre las jóvenes y el éxito de exposiciones sobre iconos de ayer, como la que acogerá en noviembre el London College of Fashion, en Londres, en honor a Carmen Dell’Orefice y su contribución a la moda.


«Ahora una mujer a los 60 años está espléndida y puede permitirse vestir con diseños que antes no habría llevado». Ángel Schlesser

«Me encanta conocer a gente joven y ver el mundo a través de sus ojos», dice Dell’Orefice. «David [Dowtown –comisario de la exposición–] es mi conexión con la estética actual. El mundo se ha transformado de mil y una formas distintas a lo largo de mi vida; y los amigos que conocí en mis primeros años de trabajo –Irving Penn, Richard Avedon y Cecil Beaton– han muerto. Para mí, es un regalo conocer a alguien como David a mi edad». Las fotos de Carmen Dell’Orefice son el mejor testimonio visual de cómo han evolucionado los cánones estéticos a través de la historia. «La ropa es el mejor reflejo de una sociedad… y de una persona. Es el vehículo perfecto para explicar quién eres», afirma Iris Apfel. «Toda mi vida he dado forma a mis propias prendas y joyas. Algunas las he confeccionado yo misma; otras las he encargado. Puedes crear piezas maravillosas. Solo necesitas un poco de imaginación. Todos tenemos esa creatividad cuando somos jóvenes y desarrollamos nuestros talentos. Pero, desgraciadamente, muchos la pierden con los años», explica Apfel.

«No es una cuestión de atrevimiento ni de osadía. Ni siquiera es una cuestión de estilo, sino de forma de vestir, que ha evolucionado notablemente en las últimas décadas, tanto por la agilidad de la comunicación –omnipresente en la sociedad actual–, como por otro factor importantísimo, que es la cultura del cuerpo», reflexiona el diseñador Ángel Schlesser. «Ahora una mujer a los 60 años está espléndida y puede permitirse vestir con diseños que antes no llevaría por dos razones: una, por el físico; y otra, porque quizá la sociedad, de alguna forma, retiraba a la mujer de la vida pública a determinada edad», apunta el creador español.

A pesar de la obsesión actual por la eterna juventud –que asocia la belleza adolescente a sinónimo de éxito–, poco a poco los estereotipos están cambiando. Hoy la arruga no solo es más bella que hace 20 años, sino que comparte protagonismo sobre la pasarela con melenas canosas, como las que vimos en el desfile de Jean Paul Gaultier. Sus modelos pisaron la pasarela con pelucas violáceas, azuladas e incluso blancas, en homenaje a musas veteranas del celuloide como Helen Mirren, Judi Dench o Vanessa Redgrave. «La cirugía no impedirá que envejezcas», asegura la modelo Daphne Selfe. Y el mundo de la moda empieza no solo a aceptarlo, sino a celebrarlo.

Fuente:
http://smoda.elpais.com/articulos/la-moda-se-hace-mayor/262

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Comentario del artículo: Ya se que el artículo (al estar relacionado con la industria de la moda) no deja de ser superficial, vanidoso, y van a por las ventas, es obvio. Pero el hecho de que aparezcan modelos mayores de edad, me parece una revolución en el cambio de mentalidad social. Y creo que puede ayudar a la autoestima de muchas mujeres mayores, el hecho de ver a una mujer como ella -con su edad, con sus arrugas, con el pelo blanco- en una pasarela y considerada una mujer bella. Creo que -dejándo de lado la lavadera de cerebro para venderte la ropa, y la tontería de la vanidad-
es un gran paso, y me alegro muchísimo.

miércoles 19 de octubre de 2011

"El canon de belleza femenina es una abominación"


Extraído del blog de chica urbana.

El eslogan publicitario de L’Oréal es “Porque nosotras lo valemos”. Pero no va en serio, claro. Si lo hiciera, podría incluir a personas que se parezcan a “personas de verdad” en sus campañas de marketing. Así que la ASA “Autoridad de Estándares de Publicidad” ha decidido prohibir dos anuncios de L’Oréal: esto podría ser el comienzo de algo maravilloso.

En los dos anuncios salen, respectivamente, Julia Roberts de 43 años y Christy Turlington de 42 promocionando la base de maquillaje Lancôme Teint Miracle (fijáos qué cara le han dejado) y la base de maquillaje “eraser” de Maybelline (nótese el uso de la palabra “eraser”, que en inglés significa borrar, aniquilar, arrasar, y echad un ojo al anuncio). Estas señoras tienen ya una edad, en el mundo de la moda y belleza son unos vejestorios. Así que la belleza hizo lo que pensó que sería oportuno: tomó las fotografías, observó los defectos y los eliminó. Así aparecieron estas mujeres, improbablemente radiantes, extrañas y casi radioactivas.

Ningún maquillaje puede hacer eso. Las dos damas de los anuncios han sido digitalmente retocadas hasta el extremo. La marca también recibió críticas por la máscara de pestañas “Telescopic” en la que aparecía Penélope Cruz con pestañas postizas y el champú Elvive, protagonizado por Cheryl Cole con extensiones en el pelo.

No estoy en contra del uso del maquillaje, ni mucho menos. Tener la cara como el hijo bastardo de ET o ser Chewbacca no es mi reto. Pero el alcance de la industria de la belleza y de su hermana fea, la moda, llegan lejos para vender sus productos, de manera peligrosa y repugnante.

En busca del beneficio, se ha creado un ideal homogéneo de belleza femenina que no tiene nada que ver con cómo las mujeres son realmente. Ese ideal es una abominación – muerto de hambre, depilado, planchado, encogido y esquelético.

Su meta es VENDER INSATISFACCIÓN porque claro, el que te gustes a ti mismo no vende nada.

En los 50, 60 y en los 70 una talla 40, con caderas y pechos podría ser un bombazo en el cine. Marilyn Monroe, Jane Russell, Ava Gardner – todas tenían carne y rostros interesantes con imperfecciones. Jane Russell tenía unas cejas que ni Zapatero y la Gardner tenía un hoyuelo en la barbilla que más hubiera querido Michael Jackson tenerlo. Eran personas, nada más. Las modelos y actrices de ahora son pequeñas y extrañamente idénticas, con toda la grasa absorbida y más pintadas que una puerta, extensiones de pelo hasta el infinito, con el efecto “chupachups” (la cabeza es enorme en comparación con el cuerpo), dietas, entrenadores personales… Eso no sólo es aburrido, ofensivo y una pesadilla para la gente que le gusta ver actrices que de verdad saben actuar, en vez de posar poniendo morritos. La cámara miente, y hoy más que nunca.

No tenéis más que fijaros en la semana de la moda de cualquier lugar – un evento de monstruoso autoengaño y estupidez. Me fijo más que en los modelitos en los pequeños bracitos de las maniquíes, que son del mismo grosor que sus muslos. Parecen enfermas, tambaleándose en esos tacones imposibles. Y la gente aplaude enloquecida cuando aparece el creador de tales telas, y te fijas en él/ella y te preguntas porqué no hace prendas para gente como él/ella, gente pequeña, no muy delgada, feúchos… Son inmunes y han olvidado cómo es la gente normal. También me doy cuenta de que ellos mismos son víctimas de su propio sueño. Galliano es un gilipollas, McQueen está muerto y sospecho que sintiera algún aprecio por las mujeres. ¿Quién ve cómodo caminar con estos zapatos tan horrendos? Ambos Valentino y Lagerfeld parecen que hubieran abusado en demasía de la cirugía estética, lo que sugiere que no les gusta mucho el espejo. Estos diseñadores no aprecian a las mujeres, quieren vernos embutidas en tallas 34, con piernitas que apenas nos sostengan sobre zapatos horrorosamente enormes, con maquillaje que acentúen los huesos de nuestras caras. Y las caras de estos individuos reflejan tristeza e insatisfacción, como mujeres viejas. Me gustaría verlos en pantuflas y batita saliendo a por el pan.

Cuando una modelo deja la pasarela y muere de fallo cardíaco o anorexia siempre surge algún debate sobre prohibir la talla cero (que es una 34 en Europa) y que se usen mujeres de “talla grande” o talla 6 (talla 40 en Europa, jaja, talla grande). En 2006 Armani dijo que había que luchar contra la anorexia. Mirad su colección de otoño-invierno 2011/12 y me decís si algo ha cambiado.

A veces un producto, como Dove usa “mujeres de verdad” – lo que significa gordas – en sus anuncios, pero esto es sólo es una artimaña. Una persona normal se siente identificada e incluso llega a decir “deberían hacer más anuncios como estos”. Un claro ejemplo de publicidad hipócrita. Utilizando, manipulando y exprimiendo las debilidades del ser humano han conseguido posicionarse en el mercado y además quedar como buenos, comprensivos y tolerantes. Su campaña publicitaria donde nos muestran a las “mujeres reales” y “la belleza real” me hace alucinar como pocas cosas. ¿Me lo parece a mí, o son todas guapas? Son distintas constituciones físicas, pero lo mejor de cada una de ellas. Esas chicas has sido elegidas bajo un exhaustivo casting, más complejo quizá, que elegir a una modelo “estándar”. ¿Me están tomando el pelo? Si nos van a mostrar su “belleza real”, ¿por qué no han elegido 6 chicas al azar?

Espera que ahora es cuando me da la risa, pues resulta que Dove es una marca de Unilever que entre otras tiene a Axe, caracterizada por una publicidad de claro carácter sexual protagonizada por mujeres ¿irreales? Por un lado Dove, un producto orientado a la mujer y con un mensaje de aceptación de múltiples tipos de belleza y fomentando la autoestima y por otro lado Axe, un producto orientado al hombre, que explota el actual prototipo de belleza… sí, sí el de las “irreales“.

Y por favor, no empecéis a contarme que cada marca es independiente que me aburro. Es fantástico que la gente se acepte tal y como es, pero no lo utilicéis para venderme productos y compartas beneficios con los provenientes de los que predican un rol radicalmente opuesto.

Esto es como la tendencia actual de las empresas de hacer productos que respeten el medio ambiente. No es que les preocupe, lo que previamente han jodido sin escrúpulos, simplemente que la sociedad va tomando conciencia y el mercado destinado a este tipo de personas aumenta… y con ellas las ventas.

La revista Vogue hizo un reportaje donde el propio fotógrafo era fotografiado… sin cabeza. Probablemente era demasiado feo para aparecer con cabeza. Esa era la venganza de Vogue: hazle más delgado, quítale la cabeza.

Cuando las mujeres (y hombres también) ven la distancia entre el ideal que nos venden y sus asquerosos reflejos, ¿qué ven? El odio hacia sí mismos crece y el vómito crece también en más consumidores.

Lady of the Moon

Música para conectarnos fuertemente con la energía lunar.
Usa tu intuición para decidir cuanto tiempo tienes que escucharla, porque el tiempo depende de la necesidad que tengas de re-cargarte de ella.




PARA DESCARGAR EL CD PINCHA EL LINK:


martes 18 de octubre de 2011

"Madre, Mujer o Ser Humano"

Desde mi punto de vista, este video trata sobre las madres que tuvieron a sus hijxs por obligación social, y no se permiten liberar a sus hijxs porque se encontrarían con sentimientos dolorosos que no son fáciles de afrontar. Suele ser más común en Sudámerica que en España. Y es especialmente útil para trabajar con la terapia de las constelaciones familiares.